Logo Vikidia.png
¡Anímate a colaborar en Vikidia, créate una cuenta!
Si lo haces, tendrás muchos beneficios.
Logo Vikidia.png

Asteraceae

De Vikidia
Saltar a: navegación, buscar
Artículo destacado
Capítulos de las asteráceas. 1.- Anthemis tinctoria (Asteroideae), 2.- Glebionis coronarium (Asteroideae), 3.- Coleostephus myconis (Asteroideae), 4.- Glebionis sp. (Asteroideae), 5.- Sonchus oleraceus (Cichoireideae), 6.- Cichorium intybus (Cichoireideae), 7.- Gazania rigens (Cichoireideae), 8.- Tithonia rotundifolia (Asteroideae), 9.- Calendula arvensis (Asteroideae), 10.- Leucanthemum vulgare (Asteroideae), 11.- Hieracium lachenalli (Cichoireideae), 12.- Osteospermum ecklonis (Asteroideae).

Las asteráceas (Asteraceae) —también llamadas compuestas (Compositae)— es la familia de plantas más numerosas de las angiospermas. Hay más de 1620 géneros y 23 000 especies. La mayoría son plantas herbáceas, los arbustos y árboles son menos abundantes. Son distinguidas fundamentalmente por sus flores compuestas, en las que en cada una hay diminutas flores, llamadas flósculos, contenidas en un ancho receptáculo. Se desarrollan en casi todas partes, salvo la Antártida y el extremo norte del planeta. La polinización es fundamentalmente cruzada a través de insectos. El fruto es la cipsela, frecuentemente transportada a distancias considerables por el vilano o papus, característico de esta familia. Varias especies son aprovechadas para fines ornamentales, comestibles y medicinales. Algunas de las plantas más conocidas son el cardo, la centaura, la alcachofa, la lechuga, la dalia, la margarita, la árnica, el crisantemo, la manzanilla, el girasol, la endibia, el diente de león, el salsifí.

Etimología y significado[editar · editar código]

Esta familia puede ser denominada indistintamente Asteraceae o compuesta, según la nomenclatura que se utilice. En el vocabulario científico internacional los términos que designan familias están conformados por el nombre del tipo de género y un sufijo. Según esta regla Asteraceae puede descomponerse Aster-aceae. Aster proviene del griego, |ἀστήρ|, significa estrella y alude a la forma de la inflorescencia. Aceae es un sufijo de las clasificaciones modernas. En cambio, en la nomenclatura tradicional la familia es denominada «compuesta» porque en cada flor hay contenidas muchas otras.

Distribución[editar · editar código]

Excepto en las zonas de frío extremo, Asteraceae se desarrolla en todo el planeta. Abunda fundamentalmente en las regiones tropicales y subtropicales, como América Central, el sur de África, Asia central, el sudoeste chino, el este brasileño, los Andes. Los arbustos y árboles de esta familia proliferan normalmente en las regiones tropicales de América y África, en Madagascar y en islas de los océanos Atlántico y Pacífico. Por el avance del asentamiento humano, peligra la extinción de las especies que habitan las regiones tropicales montañosas.

Hojas[editar · editar código]

Las hojas son generalmente simples, a veces compuestas. Su disposición en el tallo es fundamentalmente opuesta o alterna; o verticilada en menor proporción. También son frecuentes las plantas cuyas hojas son opuestas en la zona inferior del tallo y alternas en la parte superior. Tanto los tallos como las hojas contienen canales secretorios, productores de esencia, y redes laticíferas, productoras de látex.

Flores[editar · editar código]

La característica más evidente de Asteraceae es que las flores se agrupan en una cabezuela —un ancho receptáculo— rodeadas por un conjunto de brácteas (pequeñas hojas que nacen en el pedúnculo). En más de la mitad de las especies la fila más externa o algunas filas que componen la cabezuela son distintas, generalmente planas y alargadas corolas que se asemejan a un pétalo individual como el de la mayoría de las flores de otras familias. Lo que a simple vista parecen pétalos, como las margaritas, dalias o girasoles, son, en realidad, las flores más externas.

Las flores están provistas de corola gamopétala (es decir, de una sola pieza), una cubierta que protege los estambres y el pistilo. La corola puede estar provista de lígula (extensión).

Aquellas flores cuyos flósculos están conformados por una corola ligulada; es decir, por una lígula doblada hacia afuera de la cabezuela (la referencia D de la figura representa una lígula) son denominadas liguladas. Las lígulas suelen presentar en su extremo superior cinco lóbulos o dientes. Este tipo de flores pertenecen casi exclusivamente a la tribu Lactuceae, habitante de las regiones tropicales y subtropicales; solamente uno de sus subgéneros, Gerbera, puede ser cultivado en zonas templadas. La achicoria, el diente de león, la lechuga, el salsifí, la escorzonera son algunas de las plantas de la familia con flores liguladas.

En cambio, las flores que carecen de lígula son llamadas tubulosas, como el cardo, la centaura, el aciano, la alcachofa. En general, estas flores son hermafroditas y de forma semiesférica o esférica.

Algunas especies presentan mutaciones. Aquellas, cuyos flósculos periféricos son ligulados y los centrales son tubulosos y generalmente de distintos colores, son denominadas radiadas, como la margarita, la dalia, el crisantemo, el girasol, el ajenjo, la artemisa, la manzanilla. Estas flores presentan una o pocas filas de flósculos ligulados, perduran poco tiempo y son apreciadas en los jardines por su vistosidad. Las que presentan dos filas de flósculos ligulados son vulgarmente llamadas dobles. Dalias, crisantemos, aster de China, zinnias y caléndulas son cultivadas en la forma común o en la de flores dobles.

En algunas variedades se observan transiciones más avanzadas, en las que las lígulas ocupan más filas. La tribu Mutisieae presenta todas las graduaciones, desde las tubulosas hasta las liguladas. La mayoría de los miembros de Mutisieae son de corola bilabiada (es decir, la corola está dividida en dos partes), cuyo labio exterior, el más grande, es de tres o cuatro lóbulos y el interior, más pequeño, de dos o uno. A menudo se parecen a las flores liguladas, pero se diferencian por la presencia de dos pequeños dientes en la parte superior del tubo de la corola, frente a la lígula.

El cáliz de las compuestas es llamado vilano o papus. Se prefirió una denominación distinta porque este órgano presenta significativas modificaciones respecto al cáliz de las otras familias. El vilano está formado por filamentos, pelos o cerdas que, si están unidos, pueden formar una corona que rodea al fruto y le sirve para ser transportado por el aire. Por ejemplo, las semillas de las flores del diente de león son llevadas fácilmente por el viento debido al abundante y esponjoso vilano en las que están contenidas. Esta flor es habitualmente soplada por los niños.

El androceo (el órgano masculino de la flor) es de cinco estambres soldados por sus anteras en un tubo. A medida que el flósculo madura, el estilo crece a través del tubo y empuja al polen hacia arriba. Esta disposición es muy adecuada para la polinización porque el polen queda accesible a los insectos.

El pistilo o gineceo (el órgano femenino de la flor) está formado por dos carpelos que, unidos, forman el ovario. El ovario es ínfero, de una celda y contiene un óvulo. Esta característica permite distinguir la Asteraceae de la Calyceraceae porque, en la segunda familia, el ovario es súpero. Generalmente, en la prolongación del ovario hay una región circular en la que se produce néctar, llamada nectario.

Inflorescencia[editar · editar código]

El ensanche del pedúnculo en su extremidad genera un amplio receptáculo circular. Este órgano queda rodeado de brácteas y, sobre él, se disponen los flósculos, sin que necesariamente estén acompañados por sus correspondientes brácteas. La presencia o ausencia de brácteas, su distribución en el receptáculo, su tamaño y forma permiten diferenciar géneros y tribus. Una inflorescencia de esta familia puede contener más de mil flósculos y, a su vez, las cabezuelas pueden agruparse en disposiciones más complejas.

La floración se desarrolla en forma radial y hacia el interior. Es decir, primero florecen las flores exteriores y progresivamente lo hacen los flósculos en forma de espiral hacia el centro del receptáculo.

Polinización[editar · editar código]

El polen (producido en el androceo) es transportado por los filamentos —generalmente libres— rodeando al estilo, y es liberado por las anteras. Mientras el estigma está poco desarrollado, el polen se dispersa por el aire o es recogido por los insectos, y es transportado a otras flores (polinización cruzada). Con el crecimiento del estilo, el estigma se vuelve receptivo y, ya maduro, el estilo se inclina hacia los filamentos y toma el polen. Sin embargo, no todas las flores tienen capacidad para auto fecundarse. Esa aptitud está supeditada a ciertos caracteres genéticos.

Los insectos son los principales agentes de polinización. Dado el tamaño relativamente pequeño de las flores individuales de la mayoría de las asteráceas, el néctar está disponible para una gran cantidad de insectos. No es necesaria una lengua larga para llegar a él. Es probable que durante la vida de la flor cada cabezuela sea visitada por varios insectos.

En menor proporción, las flores de esta familia son polinizadas por el aire, generalmente aquellas de cabezuelas pequeñas, como la ambrosía. Otras especies son polinizadas por el aire y los insectos a la vez, como la vara de oro (Solidago Speciosa), común en el este de Estados Unidos, que atrae a insectos y esparce gran cantidad de polen al aire. La polinización directa se da en pocas especies; las flores del género Psilocarphus son un ejemplo de este tipo. La polinización por aves no es frecuente; un caso excepcional lo constituyen las flores del género Mutisia, común en la zona tropical americana.

Reproducción[editar · editar código]

La reproducción puede ser sexual, a través de la polinización, o asexual (llamada apomixis). A su vez, si la polinización es directa (autopolinización), la reproducción ocurre en la misma flor; y si es cruzada, en otra de igual o de distinta especie.

No todas las especies pueden reproducir semillas por sí mismas. Depende de ciertas condiciones. Por ejemplo, las flores hermafroditas, las más abundantes de la familia, pueden disponer de un mecanismo de autoincompatibilidad que impide la autofecundación: la presencia de un gen detiene el crecimiento de los tubos polínicos, recién comenzada la germinación. Aquellas especies no capaces de la autopolinización se reproducen mediante la dispersión de sus semillas.

Algunos géneros y especies se reproducen por apomixis, es decir, por el desarrollo asexual de las semillas, sin fecundación (similar a la multiplicación de plantas por el desprendimiento de partes más o menos voluminosas de sí mismas). En este tipo de reproducción, cada embrión es genéticamente idéntico a la planta madre y puede ser el único medio de reproducción de la especie, cuando no hay otra planta similar en las inmediaciones. La apomixis está asociada a la poliploidía (la presencia de tres o más juegos completos de cromosomas en cada célula) y a factores hereditarios, cuando la planta es producto de dos especies distintas. Las imposibilitadas de la reproducción apocmítica —el diente de león, por ejemplo— aseguran su multiplicación a través de la polinización, directa o cruzada.

Frutos y semillas[editar · editar código]

El fruto de la gran mayoría de Asteraceae es la cipsela. Aunque comúnmente confundida con el aquenio, se la distingue por los ovarios ínferos y de dos carpelos, contra ovarios súperos y de un carpelo en aquel. La cipsela es un fruto seco de una sola semilla e indehiscente (que no se abre por sí solo). Las paredes externas son resistentes. En el interior, una delgada capa protege a la semilla. Su apariencia es semejante a la de las semillas. En el girasol, por ejemplo, lo que habitualmente se le llama semilla es, en realidad, el fruto. En algunas especies, como el crisantemo, el fruto es carnoso, similar a la drupa.

Sin albumen, con escaso o nulo endosperma y provista de vilano, la semilla almacena alimento fundamentalmente en los dos cotiledones y es transportada de diferentes maneras, siempre envuelta en el fruto. Mayormente, el traslado se debe a la acción del viento, su forma aerodinámica y las características del vilano o papus.

El traslado y la suspensión del fruto es facilitado si el vilano está compuesto por numerosos filamentos, cerdas o pelos, como ocurre en el diente de león o el cardillo. En las especies en la que el papus es espinoso o está provisto de puntas agudas, el fruto puede desplazarse a distancias considerables de su flor, al quedar unido a la piel de los animales, el plumaje de las aves e, incluso, a la indumentaria de las personas, como la bardana o lampazo, semejante al moderno cierre de diminutos ganchos que se adhieren a una base de numerosos rizos. En cambio, en otros géneros, como el Coreopsis, la cipsela es capaz de transportarse por sí misma por sus formas aplanada y delgada —similar a la de un ala— y por su mayor superficie en relación a su volumen (superficie específica).

Otras formas de transporte son menos comunes. Aquellas cipselas que se desarrollan en zonas húmedas pueden ser trasladadas a través de las patas de aves que frecuentan ese medio. En otros casos, algunos frutos flotantes son conducidos por el agua hasta quedar sumergidos. En algunos géneros, como el Centaurea, las cipselas son transportadas por las hormigas, que se alimentan de ciertas partes de su superficie.

Usos[editar · editar código]

Numerosos miembros de Asteraceae son utilizados con fines ornamentales. Entre esas especies y géneros figuran el crisantemo, de flores de variados colores que aparecen en otoño; la dalia, cuyas flores carecen de olor; el girasol, con sus flores siempre orientadas hacia el Sol; el género Aster, al que pertenece la margarita; la zinnia, cuyo género es originario de México; la vellosilla, llamada comúnmente oreja de ratón; el pelitre, originario del norte de África; la bardana, de flores purpúreas; la caléndula, también llamada maravilla por la belleza de sus flores; el cártamo; el tagete; la gerbera; entre muchas otras. Además de ser apreciadas en los jardines por su vistosidad, algunas son cultivadas para la comercialización de sus flores.

Otras compuestas son plantadas con propósitos comestibles. Las hojas de varias especies son servidas en ensaladas y otros preparados, como la lechuga y el cardillo; la achicoria, cuyas hojas ásperas, redondeadas y recortadas son consumidas crudas o cocidas; asimismo, las cabezuelas de la alcachofa (también llamada alcaucil) son aptas para el consumo antes de que la flor se desarrolle. Con el mismo fin, también se extraen raíces y tubérculos, tales los casos del salsifí, de raíz fusiforme; el topinambur o topinambo, de tubérculos semejantes a las batatas; la escorzonera, cuya raíz carnosa es usada en medicina y como alimento. En tanto, de la semilla del girasol y del cártamo son producidos aceites comestibles de alta calidad.

Varias especies son de uso medicinal. Entre las más conocidas figuran la árnica, una planta de hojas y raíz de sabor acre y olor fuerte que hace estornudar, cuya infusión de flores en alcohol es empleada en las contusiones; las cabezuelas del santónico para aplicaciones vermífugas (matar lombrices); la flor de la manzanilla, cuyo té es de efecto estomacal, antiespasmódico y febrífugo; el helenio, uno de los ingredientes de una antigua confección farmacéutica; la centaura, de acción febrífuga; la artemisa; el ajenjo.

Entre otros usos, el estragón es una especie bastante utilizada como condimento; el ajenjo es empleado como aromatizante de un licor alcohólico que si se lo consume en exceso ocasiona graves dolencias y puede conducir a la muerte; el guayule, en la producción de goma; el piretro, de acción insecticida. En cambio, algunas especies son malezas, como el diente de león, el cardo y la ambrosía. Su abundancia en los sembrados ocasiona pérdidas económicas.

Origen[editar · editar código]

La mayoría de los hallazgos son restos de polen y frutos en estado fósil. Se estima que los primeros miembros de Asteraceae habrían evolucionado en la zona meridional de América del Sur hace unos cincuenta millones de años. La hipótesis se sustenta en el descubrimiento de polen fósil en buen estado de conservación correspondiente al Eoceno (33,9 a 56 millones de años). Asimismo, en Egipto, China y América del Norte fueron encontradas otras muestras correspondientes al mismo período.

Referencias[editar · editar código]