Vikidia logo HD.png
¡Crea una cuenta en Vikidia ahora!

¡Anímate a colaborar y tendrás muchos beneficios!

Vikidia logo HD.png

Inanna

De Vikidia
Saltar a: navegación, buscar
Inanna, diosa sumeria del amor

Inanna es en la mitología Sumeria la diosa de la guerra y el amor. Es una de las deidades más queridas en la Antigua Mesopotamia, los sumerios tenían un templo dedicado en la ciudad de Uruk y escribieron múltiples historias sobre esta deidad. Con la llegada del imperio acadio y la conquista de Sargón el Grande, Inanna pasó a llamarse Ishtar.

Es hija de Nanna (Sin o Suen) y Ningal, hermana gemela de Utu (Shamash). Su culto implica la prostitución sagrada y está asociada a la sexualidad. Tuvo dos consortes, primero fue Gugalanna y después Dumuzi, que este último sale en la Lista Real Sumeria. Inanna fue la inspiración de griegos, romanos y fenicios, como la diosa Afrodita o Astarté, asociada al planeta Venus.

Poemas sumerios[editar · editar código]

Árbol Huluppu[editar · editar código]

En este poema sumerio se cuenta el mito del árbol Huluppu. Mientras Inanna andaba por las orillas del río Éufrates, una fuerte ventisca arrancaba el árbol de raíz. La diosa del amor decide llevárselo a su jardín y plantarlo allí, sin embargo, en el árbol se posan tres criaturas, una serpiente, un pájaro y una doncella-demonio llamada Lilitu (Lilith). Inanna pide ayuda a Gilgamesh quien se encarga de echar a estas tres criaturas. Ella decide obsequiarle después con un pukku y un mikku. Es un relato que sale en la epopeya de Gilgamesh (versión Sumeria).

Inanna y el Toro del Cielo[editar · editar código]

En la versión babilónica de la epopeya de Gilgamesh, se cuenta una de las hazañas del rey de Uruk con Inanna y el Toro del Cielo (Toro Celeste). Inanna cuando ve a Gilgamesh se enamora al instante, ella le pide matrimonio, pero el rey de Uruk la rechaza. Gilgamesh menciona el daño que le hizo enumerando a todos sus amantes. Inanna muy enfurecida por su rechazo le pide ayuda a An (Anu) y Nammu (Antu). Los dioses primordiales le conceden a un poderoso Toro del Cielo, un animal colosal que podía traer el caos en el mundo durante años. Al final, Gilgamesh y Enkidu consiguen matar a la bestia.

Descenso de Inanna al inframundo[editar · editar código]

Inanna va al inframundo con siete decretos de las famosas “tablas me”, conocidas como tablas de los destinos. Allí se encuentra con su antagonista, la soberana de los infiernos, Ereshkigal. La historia cuenta que Ereshkigal mata a Inanna, es de esa forma como en la Tierra desaparece el deseo de aparearse. El todopoderoso padre Enki envía en su ayuda a unas criaturas, un Kurgarra y un Galatur. Para resucitar a Inanna tienen que darle el “alimento de la vida” y el “brebaje de la vida”.

Las criaturas consiguen atravesar las siete puertas del mundo infernal, resucitando a Inanna en cuando la encuentran. Aun así, Inanna no puede salir del inframundo, salvo que alguien ocupe su lugar. Después de una búsqueda por la persona que debe de sustituirle, Inanna elige a su consorte Dumuzi (Tammuz).

El Mito de Nanna-Suen[editar · editar código]

Nanna (Dios de la Luna) quiere hacer un viaje a Nippur para ver a sus padres, Enlil y Ninlil (Sud). Construye una barca y zarpa desde Ur hasta Nippur. Navegando por el río varias mujeres intentan regalarle aceite y vino en abundancia, es una forma de tentar a Nanna para que no llegue a su destino, estas son:

  • Ningirida de Enegir
  • Sherida de Larsa
  • Inanna de Uruk
  • Ninunuga de Shuruppag

Al final Nanna consigue llegar a su destino, donde le aguarda su padre con un gran banquete. Este mito recuerda mucho a las procesiones religiosas actuales.

Dumuzi y Enkimdu[editar · editar código]

Es un poema corto e interesante que recuerda mucho a la historia bíblica de Caín y Abel. Aquí entran en debate Dumuzi y Enkimdu (no confundir con Enkidu) por el amor de Inanna. Utu le dice a su hermana Inanna que debería de casarse con Dumuzi, le comenta que tiene buenas ovejas y cabras. Inanna dice que no quiere casarse con un pastor, ella comenta que prefiere casarse con el granjero Emkidu, pues tiene buena espiga y cultiva buen lino. Dumuzi se siente ofendido por lo que dice Inanna, pero es Emkidu quien le dice a Dumuzi que no debe enfadarse, pues entre pastores y granjeros no tienen por qué llevarse mal.

Véase también[editar · editar código]

Bibliografía[editar · editar código]

  • Leick, Gwendolyn (2002). «Eridu». Mesopotamia: la invención de la ciudad. Barcelona: Rubí. 84-493-1275-2.
  • Diane Wolkstein, Samuel Noah Kramer, Inanna, Queen of Heaven and Earth: Her Stories and Hymns from Sumer (1983)
  • Samuel Noah Kramer: Sumerian Mythology: A Study of Spiritual and Literary Achievement in the Third Millennium B.C., Philadelphia, 1.944, pp. 101 ss.
  • James B. Pritchard: Ancient Near Eastern Texts Relating to the Old Testament, 2ª edición,Princeton, 1.955, pp. 41-42.
  • Wilfred G. Lambert: Babylonian Wisdom Literature, Oxford, 1.960, pp. 150-151.

Referencias[editar · editar código]