Evangelio
El Evangelio es el mensaje central del cristianismo sobre Jesús de Nazaret, su vida, sus enseñanzas, su muerte y su resurrección. La palabra procede del griego euangélion, que significa «buena noticia» o «buen mensaje». En el Nuevo Testamento, el término puede referirse tanto al anuncio de la salvación como a los cuatro libros que narran la vida y enseñanza de Jesús. [1]
En la Biblia hay cuatro evangelios considerados canónicos por las principales Iglesias cristianas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los tres primeros reciben el nombre de Evangelios sinópticos porque presentan numerosos acontecimientos y enseñanzas de Jesús de manera semejante. [2]
El significado de «Evangelio»[editar · editar código]
En el cristianismo primitivo, «Evangelio» designaba principalmente la buena noticia anunciada por Jesús y después por sus discípulos. Este anuncio estaba relacionado con la llegada del Reino de Dios, la salvación y la muerte y resurrección de Jesús.
Con el tiempo, la palabra también comenzó a utilizarse para designar los escritos que transmitían este mensaje. Durante el siglo II, los cristianos empezaron a llamar «evangelios» a determinados relatos escritos sobre Jesús. [3]
Los cuatro evangelios canónicos[editar · editar código]
Los cuatro evangelios incluidos en el Nuevo Testamento son:
- Mateo presenta a Jesús como el Mesías esperado y establece numerosas relaciones entre su vida y las Escrituras de Israel.
- Marcos es el más breve de los cuatro. Presenta a Jesús realizando numerosos milagros y muestra especialmente su sufrimiento, muerte y resurrección.
- Lucas destaca la misericordia de Jesús, su atención hacia los pobres y marginados y la importancia de la salvación. Es la primera parte de una obra que continúa en los Hechos de los Apóstoles.
- Juan presenta a Jesús como el Hijo de Dios y utiliza un lenguaje y una estructura diferentes de los tres evangelios sinópticos. Su comienzo presenta a Jesús mediante la imagen del Logos o Palabra. [4]
Los evangelios sinópticos[editar · editar código]
Mateo, Marcos y Lucas reciben el nombre de evangelios sinópticos porque pueden estudiarse conjuntamente debido a sus numerosas semejanzas.
Los tres contienen muchos episodios comunes, aunque también presentan diferencias en el orden de los acontecimientos, en las palabras atribuidas a Jesús y en la forma de interpretar su vida.
Los estudios bíblicos consideran probable que Marcos sea el más antiguo de los tres y que Mateo y Lucas utilizaran parte de su material. También se ha propuesto la existencia de una colección de dichos de Jesús conocida como fuente Q, aunque su existencia no puede demostrarse directamente. [5]
El Evangelio de Juan[editar · editar código]
El Evangelio de Juan presenta diferencias importantes respecto a los sinópticos. Su lenguaje es más simbólico y contiene discursos y relatos que no aparecen en los otros tres evangelios.
El libro comienza con un prólogo en el que se presenta a Jesús como la Palabra de Dios o Logos, que existía desde el principio y se hizo hombre. A lo largo de la obra, Jesús aparece como el revelador de Dios y como fuente de vida y salvación. [6]
Composición y autoría[editar · editar código]
Los evangelios fueron escritos en griego koiné y se formaron a partir de tradiciones orales y escritas sobre Jesús. Los textos actuales fueron elaborados después de la muerte y resurrección de Jesús, dentro de las primeras comunidades cristianas.
La tradición cristiana atribuyó los cuatro evangelios a Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los estudios modernos distinguen entre estas atribuciones tradicionales y la cuestión de quiénes fueron exactamente los autores y redactores de los textos. [7]
Los evangelios apócrifos[editar · editar código]
Además de los cuatro evangelios canónicos, existen otros escritos antiguos conocidos como evangelios apócrifos. Fueron compuestos en los primeros siglos del cristianismo y no fueron incluidos en el canon bíblico de las principales Iglesias.
Entre ellos se encuentran el Evangelio de Tomás, el Evangelio de Pedro y el Protoevangelio de Santiago. Algunos contienen dichos atribuidos a Jesús, mientras que otros cuentan episodios de su infancia, de su muerte o de acontecimientos posteriores.
Estos textos son importantes para estudiar la diversidad de las primeras comunidades cristianas, aunque no poseen la misma autoridad religiosa que los cuatro evangelios canónicos.
Los evangelistas[editar · editar código]
La tradición cristiana representa a los autores de los cuatro evangelios mediante cuatro símbolos conocidos como los Tetramorfos: Mateo se representa con un hombre o ángel, Marcos con un león, Lucas con un toro y Juan con un águila.
Estos símbolos se relacionan con las visiones de seres vivientes descritas en los libros bíblicos de Ezequiel y Apocalipsis y se convirtieron en una representación habitual de los evangelistas en el arte cristiano.
Importancia[editar · editar código]
Los evangelios son los textos fundamentales para conocer la figura de Jesús de Nazaret desde la perspectiva de las primeras comunidades cristianas. Sus relatos han tenido una enorme influencia en la teología, la literatura, la pintura, la escultura y la música.
Los cuatro evangelios no son simplemente cuatro biografías modernas de Jesús. Cada uno selecciona y organiza sus relatos para transmitir una determinada interpretación de su vida, sus enseñanzas y su significado religioso. [8]
Véase también[editar · editar código]
- Jesús de Nazaret
- Nuevo Testamento
- Biblia
- Evangelios sinópticos
- Evangelio de Mateo
- Evangelio de Marcos
- Evangelio de Lucas
- Evangelio de Juan
- Evangelios apócrifos
- Cristianismo
