¿Te gustaría que Vikidia tenga un artículo que actualmente no existe? ¡Pide su creación en esta página!
Crea una cuenta ahoraLee un artículo destacado

Libro de Josué

De Vikidia
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El Libro de Josué es el sexto libro del Antiguo Testamento y el primero de los Nevi'im, los «Profetas», en el Tanaj. En la tradición cristiana forma parte de los libros históricos. El libro narra cómo los israelitas, dirigidos por Josué, sucesor de Moisés, entran en Canaán, conquistan parte del territorio y lo distribuyen entre las tribus de Israel. [1]

El relato continúa la historia del Deuteronomio, que termina con la muerte de Moisés, y precede al Libro de los Jueces. Su tema central es el cumplimiento de la promesa de la tierra y la obligación de Israel de permanecer fiel a la Alianza con Dios. [2]

Josué sucede a Moisés[editar · editar código]

El libro comienza después de la muerte de Moisés. Dios encarga a Josué, hijo de Nun, que conduzca al pueblo de Israel hacia la tierra prometida y que permanezca fiel a la Ley recibida por Moisés. Josué es presentado así como el nuevo dirigente de los israelitas. [3]

Las tribus de Rubén, Gad y parte de Manasés, que ya habían recibido territorios al este del río Jordán, se comprometen a ayudar a las demás tribus en la conquista de Canaán.

Entrada en Canaán[editar · editar código]

Antes de cruzar el Jordán, Josué envía dos exploradores a Jericó. Allí son escondidos por Rahab, una mujer de la ciudad que reconoce el poder del Dios de Israel y los ayuda a escapar.

Después, los israelitas atraviesan el río Jordán. Según el relato, las aguas se detienen cuando los sacerdotes que llevan el Arca de la Alianza entran en el río. Los israelitas levantan doce piedras como recuerdo del acontecimiento. [4]

Tras establecerse en Guilgal, los israelitas celebran la Pascua en Canaán. El relato presenta estos acontecimientos como una continuación de las grandes intervenciones de Dios durante el Éxodo.

La conquista de Canaán[editar · editar código]

La primera gran conquista es la de Jericó. Los israelitas rodean la ciudad durante varios días mientras los sacerdotes llevan el Arca de la Alianza. Finalmente, las murallas de Jericó se derrumban y la ciudad es conquistada.

Después se narran campañas contra otras ciudades y pueblos de Canaán. Entre los episodios más conocidos se encuentra la batalla de Gabaón, durante la cual el relato afirma que el sol y la luna se detuvieron hasta que Israel terminó de vencer a sus enemigos.

El libro presenta las victorias como resultado de la ayuda de Dios y relaciona el éxito de Israel con su fidelidad a la Alianza. Los relatos también contienen escenas de gran violencia y de destrucción de poblaciones, que han sido objeto de debates religiosos, históricos y éticos.

El reparto de la tierra[editar · editar código]

Después de las campañas militares, Josué y el sacerdote Eleazar distribuyen la tierra entre las tribus de Israel. El territorio se presenta como una herencia que Dios había prometido a los antepasados del pueblo. [5]

El libro dedica numerosos capítulos a describir los territorios y las ciudades correspondientes a cada tribu. Rubén, Gad y la mitad de Manasés ya habían recibido sus territorios al este del Jordán.

También se establecen ciudades para los levitas y las ciudades de refugio, destinadas a determinadas personas que habían causado una muerte accidental.

Las tribus y la Alianza[editar · editar código]

Una parte importante del final del libro está dedicada a la relación entre las distintas tribus. Algunas de las tribus que vivían al este del Jordán construyen un altar, lo que provoca inicialmente el temor de que estén creando un culto separado.

Después explican que el altar es un testimonio de que también forman parte del pueblo de Israel. El episodio muestra la importancia que el libro concede a la unidad de las tribus y a la fidelidad a un mismo Dios.

Despedida de Josué[editar · editar código]

Cuando Josué es anciano, reúne a los dirigentes de Israel y les recuerda todo lo que Dios ha hecho por el pueblo. Les pide que continúen obedeciendo la Ley de Moisés y que no adopten los cultos de los pueblos vecinos. [6]

Posteriormente reúne a todas las tribus en Siquén. Allí recuerda la historia de Israel desde Abraham hasta la entrada en Canaán y renueva la Alianza entre Dios y el pueblo.

La asamblea termina con el compromiso de los israelitas de servir al Señor. Este episodio constituye uno de los momentos religiosos más importantes del libro. [7]

Muerte de Josué[editar · editar código]

Josué muere a los ciento diez años y es enterrado en Timnat-Séra, en la región montañosa de Efraín. El libro también menciona el entierro de los huesos de José, hijo de Jacob, y la muerte del sacerdote Eleazar.

Con la muerte de Josué termina una etapa de la historia de Israel. El siguiente libro, Jueces, presenta la situación de las tribus después de la generación que había conocido a Josué.

Autoría y formación[editar · editar código]

La tradición antigua relacionó el libro con Josué, pero el texto actual es considerado por los estudiosos como una obra formada a lo largo de un período prolongado. Está estrechamente relacionado con el Deuteronomio y con los libros de Jueces, Samuel y Reyes.

Estos libros suelen relacionarse con la llamada historia deuteronomista, una tradición literaria que interpreta la historia de Israel a partir de su fidelidad o infidelidad a la Alianza. La composición y edición del Libro de Josué se sitúan generalmente entre la época de la monarquía de Israel y el período del exilio babilónico.

Interpretación histórica[editar · editar código]

El Libro de Josué es una fuente fundamental para conocer las tradiciones religiosas de Israel sobre la entrada en Canaán, pero no puede utilizarse sin más como una crónica histórica de la conquista.

Los especialistas han debatido durante mucho tiempo la relación entre el relato bíblico y la evidencia arqueológica. Las excavaciones de lugares como Jericó y otras ciudades no permiten aceptar de manera sencilla todos los episodios del libro como descripciones históricas literales.

Por ello, el libro se estudia también como una obra religiosa y literaria que presenta una determinada interpretación de la historia de Israel.

Importancia[editar · editar código]

El Libro de Josué ocupa un lugar importante en la Biblia porque conecta la historia del Pentateuco con la de los libros históricos posteriores. Su relato presenta la entrada en la Tierra Prometida como el cumplimiento de una promesa y subraya que Israel debe responder manteniendo su fidelidad a Dios y a la Alianza.

También ha tenido una gran influencia en la tradición judía y cristiana, especialmente por las figuras de Josué y Rahab, la conquista de Jericó, el reparto de la tierra y la renovación de la Alianza en Siquén.

Véase también[editar · editar código]

Referencias[editar · editar código]